El precio de los diamantes subirá a partir de 2018

by Ana Franco

El año 2018 se prevé agitado para el mercado de los diamantes. A partir de entonces, los precios de estas piedras preciosas en bruto aumentarán bruscamente, pues la demanda está creciendo (sobre todo en Estados Unidos, India y China) y la oferta va menguando, con el agotamiento de las minas en todo el mundo y el relativamente pequeño tamaño de las que están en fase de desarrollo.

Lo dice el Informe de la Industria Global de Diamante que cada año, desde hace tres, elaboran la consultora Bain & Company y el Centro Mundial del Diamante de Amberes, en Bélgica.

“La ausencia de descubrimientos de nuevos yacimientos de importancia, junto con los complicados desafíos técnicos y financieros de las nuevas minas en fase de desarrollo, saturará la oferta mundial de diamantes en los próximos años”, asegura Olya Linde, socia de Bain & Company en Moscú y experta en esta industria. “La diferencia entre la oferta y la demanda emergente alterará considerablemente la dinámica de mercado”.

La producción de diamantes en bruto crecerá, según el estudio, a una tasa media anual del 4,8% desde 2012 hasta 2018, alcanzando un nivel máximo de 169 millones de quilates y un valor de producción de 19.600 millones de dólares. A partir de 2019, la producción media se reducirá en un 1,9% al año, estabilizándose en 153 millones de quilates en 2023, con un valor de producción de 18.400 millones de dólares.

En 2023 se espera que la demanda mundial de diamantes experimente un fuerte crecimiento de una tasa compuesta anual del 5,1%, alcanzando los 26.000 millones de dólares (teniendo en cuenta los precios de 2012) , lo que implica precios más altos en todas las fases de la cadena de valor.

El estudio aporta también conclusiones clave para cada uno de los segmentos de la cadena de valor:

–  Las compañías mineras tienen cada vez más presión para obtener mejor rendimiento y resultados. Los productores de diamantes en bruto reaccionaron a la caída de los precios reduciendo la producción planificada (los ingresos bajaron un 18% en 2012, aunque se han recuperado significativamente de la crisis financiera y de los precios de la precrisis de 2008). Aunque la producción total se incrementó un 4% hasta 128 millones de quilates en 2012, aún estaba lejos de su pico de 176 millones de 2006. Sin embargo, la estabilidad de los precios a corto plazo incrementará la presión a las compañías mineras para que mejoren su excelencia operativa y puedan mantener los márgenes y los beneficios.

–  El segmento medio del mercado ha sentido la contracción. Aunque un equilibrio entre la oferta y la demanda debería beneficiar al segmento medio del mercado (generalmente el del pulido y el tallado), debido a que es poco probable que el incremento en el precio de los diamantes en bruto se produzca tan rápidamente como en el pasado, y con acceso a una amplia oferta a corto plazo, el grado de fragmentación del segmento medio (con márgenes para las compañías de mayor tamaño que duplican o triplican el nivel del 1% o 2% de las empresas más pequeñas) debería empujar al sector hacia una continua consolidación. En este segmento, una mejora en el rendimiento también es clave para conseguir unos mayores niveles de producción y eficiencia, que normalmente se obtienen tras una mayor implementación de tecnología.

–  La seguridad en la oferta a largo plazo es motivo de preocupación para los minoristas. Como se estima que la demanda de diamantes crezca sin cesar al menos en los próximos 10 años, las compañías buscarán formas de asegurar su suministro de diamantes en bruto de la calidad y tamaño necesarios a través de varios canales (desde la inversión en los activos mineros hasta convertirse en mayoristas o la formación de asociaciones con otras compañías de mayor tamaño del segmento medio del mercado) para garantizar sus necesidades de abastecimiento.

El estudio de Bain también observa que las empresas de capital riesgo están empezando a interesarse por la industria del diamante, pues suponen una potencial oportunidad de inversión.

“Las operaciones como la venta de la mina de Ekati de BHP Billiton a Harry Winston, que a su vez vendió su negocio minorista al grupo Swatch (ahora Dominion Diamond), y los rumores sobre la posible venta de los activos mineros de Rio Tinto, han provocado el interés de las empresas de capital riesgo en esta área” ha dicho Olya Linde. Además, según Bain, varias de las compañías cuentan con una “alta calificación” de sus carteras, como De Beers, que vendió varias minas no rentables y algunas de menor tamaño a pequeñas compañías como Petra Diamonds y Gem Diamonds.

“Los jugadores más pequeños, como Petra y Gem, han demostrado que es posible transformar las minas más antiguas mediante una serie de iniciativas, procesos y tecnologías que tienen como resultado una reducción de costes y la mejora de la producción hasta alcanzar una rentabilidad en la media del sector o por encima de ella. Esto puede ser una oportunidad de inversión atractiva para los inversores de capital riesgo a medida que los activos estén disponibles para su adquisición”, concluye Linde.

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