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Éste es uno de los hoteles preferidos de Amancio Ortega

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Éste es uno de los hoteles preferidos de Amancio Ortega

Le costó 9 años entrar en la nómina de hoteles de la selecta red Relais & Châteaux, pero una vez que lo hizo, a El Peregrino se le abrieron las puertas del mundo. El presidente mundial del sello francés de calidad hotelera y gastronómica, Jaume Tàpies, siempre confió en el potencial de El Peregrino, un recoleto establecimiento familiar situado en el pueblo navarro de Puente la Reina. A juicio de Tàpies, cumplía con casi todos los cánones que exige Relais & Châteaux, pero algo fallaba. Una carretera nacional a pie de puerta amenazaba el descanso de los huéspedes y le confundía con un local de menor rango. Así que cuando se construyó una vía alternativa para unir Pamplona y Logroño y el tráfico se derivó por ella, en El Peregrino respiraron. El hotel entró en Relais, las reservas aumentaron y todos felices. Porque, aunque quede a desmano, el cliente Relais & Chateaux se desplaza hasta donde haga falta: sabe que será recompensado.

Los orígenes de esta fonda se remontan a tiempos de Franco. El que fue ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga, estuvo a punto de inaugurar El Peregrino como el primer parador español, pero algunos problemas políticos lo impidieron y un particular acabó comprando el edificio e hizo de él posada. Hace 19 años lo adquirió el matrimonio riojano formado por Ángel Cambero y Nina, y Ángel (Angelo, como le llaman), comenzó a decorarlo con ahínco.

Hórror vacui

El hotel se halla en pleno Camino de Santiago, a unos 15 minutos en coche de Pamplona. De hecho, en Puente la Reina convergen las rutas que bajan de Roncesvalles y de Somport. Por eso, el cliente principal del establecimiento es peregrino (con posibles, añadimos). Y encuentra el descanso reparador que necesita en este caserón con aires monacales, claustro y cantos gregorianos a la hora del desayuno.

A pesar de que el inmueble que alberga este hotel está construido con piedra y madera, no resulta frío. Principalmente, por su decoración, que roza el hórror vacui. Las paredes del salón de estar, del restaurante y de los pasillos se adornan con obras de arte, antigüedades y todo tipo de colecciones asombrosas, como el fantástico conjunto de cocinas antiguas.

Pinturas y esculturas de los navarros Oteiza y Aizcorbe, de Chillida y de otros artistas españoles alternan con libros, revistas y coleccionables. Si bien la mayoría de los huéspedes encuentran encantadora la mezcla de estilos, a otros les sobran ambientes tan recargados. Las amplias habitaciones tienen menos elementos y despliegan un aire rural, romántico, encantador. Cada una ha encontrado su estilo.

El punto fuerte del hotel, donde se celebran innumerables bodas, es su bellísimo jardín con (gran) piscina, fuentes y flores. Luce rincones al estilo italiano, salpicados con esculturas y con velas al caer la noche. Aquí no hay spa ni gimnasio, pero es uno de los hoteles a los que acude asiduamente con amigos Amancio Ortega, dueño de Inditex y tercer hombre más rico del mundo, según la revista Bloomberg Markets. Sobre todo, El Peregrino es el enclave perfecto para la lectura y para una buena charla. Porque da calor.

Ficha técnica
Dirección: Calle de Irunbidea S/N. Puente La Reina (Navarra).
www.hotelelperegrino.com
Categoría: no dispone de estrellas.
Nº de habitaciones: 12 (de las que 5 son suites).
Mejor habitación: la suite, por su amplitud (50 metros cuadrados).
Lugar de interés más cercano: Pamplona, puente románico del siglo XI, el más importante del Camino de Santiago, Olite y Artajona, pueblos medievales, y la ciudad monumental de Estella.
Servicios: salones para reuniones y celebraciones multitudinarias, discoteca y bodeguita propia. Golf en los alrededores.
Internet y tecnología: wifi gratuito.
Precio: entre 120 y 300 euros la noche.

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