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¿Hay vida más allá de las principales ferias de relojes?

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Feria relojes SIHH 2017

¿Hay vida más allá de las principales ferias de relojes?

Algunos relojeros han decidido cambiar Baselworld por el SIHH en busca de una mayor exclusividad. Otros, directamente, se han dado de baja de las ferias.

La semana pasada se celebró en Ginebra (Suiza) el vigésimo séptimo Salón Internacional de la Alta Relojería (SIHH por sus siglas en francés), la edición con más marcas expositoras (30) en la historia de esta feria. Las firmas Ulysse Nardin y Girard-Perregaux (que llevaba tres años de ausencia) y otras relojeras independientes se unieron este enero al que es el segundo encuentro más importante de la relojería mundial, por detrás de Baselworld, que tiene lugar en marzo en Basilea (Suiza).

En el SIHH, cita que organiza la Fundación de la Alta Relojería, formada por las enseñas que acuden al Salón, se reúnen todas las marcas de Richemont, el tercer fabricante de bienes de lujo del mundo, por detrás de los grupos LVMH y Kering: Cartier, Montblanc, Jaeger-LeCoultre y Vacheron Constantin, entre otras. En su día, Richemont se desmarcó de Baselworld, donde se reúnen otras grandes enseñas como Patek Philippe, Breguet, Blancpain, y Rolex, para crear su propia feria. En su edición de 2017, solo De Bethune se ha caído con respecto al año pasado, cuando se concentraron 24 marcas relojeras.

Mientras que el SIHH crece, Baselworld perderá este año la presencia de marcas como Shinola y Bremont. Con los miles de francos suizos que antes destinaban a un estand en Basilea, estas enseñas han decidido crear sus propios eventos. Según informa The New York Times, Shinola no participará el próximo marzo en Baselworld por primera vez en muchos años porque prefiere invitar a la prensa y a sus clientes a su sede de Detroit (Michigan, Estados Unidos), para que vean in situ cómo se fabrican sus relojes. Y la británica Bremont evitará la feria para alquilar un edificio londinense durante cuatro días a finales de febrero y convocar allí a minoristas y medios de comunicación para mostrarles sus novedades. También tiene otros planes el grupo norteamericano The Timex Group, que explota las licencias relojeras de Versace, Salvatore Ferragamo y Guess, entre otras.

 

Feria Baselworld en Basilea, Suiza

La mayor feria relojera del mundo está algo masificada.

 

Los argumentos que esgrimen se centran en que en Baselworld es fácil pasar desapercibido. Los números de la feria marean: unos 145.000 visitantes, 1.500 expositores relojeros y joyeros, más de 140.000 metros cuadrados de superficie… Según The New York Times, las empresas pagan un mínimo de 16,72 dólares por metro cuadrado por el alquiler de un estand, que parte de 250 metros cuadrados y pueden alcanzar 2.350 metros cuadrados (lo que costaría entre 4.180 dólares y 39.292). A esto habría que sumar los gastos de personal, decoración, etc.

La organización de Baselworld informó el año pasado de que que el impacto económico que genera es de 2.000 millones de francos suizos (1.864 millones de euros). Pero compañías como Shinola y Bremont buscan una inversión más eficiente y enfocada a sus clientes. Dicen que en el SIHH se concentra más lujo, que los retailers que visitan Ginebra son más selectos. Otras relojeras ponen el grito en el cielo con los precios que les cobra Baselworld, y muchas no pueden acceder a la mayor feria de relojes y joyas del mundo por falta de presupuesto.

 

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