Las bodas de lujo en España necesitan un empujón

by Ana Franco

España no está en la lista de grandes destinos internacionales en los que organizar una boda de lujo. Otra vez Italia y Francia nos ganan la partida. Pero, ¿porqué los actores George Clooney, Salma HayekBrad Pitt y Angelina Jolie, entre muchos otros famosos, han viajado a estos países para celebrar sus casamientos y no han optado por España? ¿Y porqué en España se habla tan poco del sector de las bodas de lujo desde el punto de vista empresarial?

A éstas y otras preguntas da respuesta el Libro Blanco de Las Bodas de Lujo en España, que acaba de ver la luz, fomentado por la cadena de casas históricas particulares para eventos Les Belles Maisons. En él participa un grupo de expertos en la materia entre los que se encuentran los modistos Carmen Halffter y Lorenzo Caprile y empresas del ramo como Exclusive Weddings, Arquitectura Floral e Isabel Maestre Catering.

La industria nupcial mueve en España entre 3.000 y 6.000 millones de euros al año, según diversas fuentes, y en 2014 el país recibió 65 millones de turistas, por lo que está expuesto a la tendencia del mercado internacional hacia las llamadas destination weddings, señala el Libro Blanco. “Pero mientras que países como Francia, Italia o Inglaterra han sido conscientes de que su patrimonio histórico forma parte de su identidad y por lo tanto de su estrategia de marketing de país, en España hemos descuidado la estética de nuestros pueblos y ciudades, lo que ha reducido nuestro nivel de competitividad a nivel internacional en todo aquello que va más allá del sol y playa”, afirma Blanca López, consejera delegada de Les Belles Maisons.

Es hora de cambiar

Todos los profesionales que participan en este informe manifiestan que éste es un momento de cambio en el sector, propiciado por la crisis económica, por el comportamiento del consumidor y por la comunicación, representada principalmente por Internet. E identifican los siguientes retos a los que se enfrentarán en los próximos años:

1 – El mercado de las bodas tiende a la baja en el medio y largo plazo. España está envejeciendo, la tasa de natalidad se va reduciendo y hay un cambio de hábitos en las distintas generaciones, por lo que es necesario construir una oferta adaptada a las necesidades de los posibles clientes”

2 – El intrusismo, la falta de transparencia y de claridad (la definición de servicios no está concretada, ni siquiera si se incluye o no el IVA), las profesiones no regladas y la competencia deshonesta desvirtúan la imagen de un sector que debería aspirar a convertirse en referencia de calidad y excelencia, de ahí que sea preciso profesionalizarlo y unir las voces que defiendan el trabajo bien hecho y la seriedad.

3 – Hay que aprovechar la experiencia y el camino que abren algunas de las industrias que trabajan de forma conjunta en pro de la marca España: viajes, gastronomía, moda y moda nupcial.

4 – Para atender al cliente de lujo internacional es crucial entender quién es y qué quiere, y hablarle con transparencia, trasladándole el valor real de las cosas y otorgando las garantías que su boda requiere en términos de licencias, seguros, mejores prácticas, calidad y servicio.

5 – Es necesario integrar en los modelos de negocio de las empresas del sector estrategias de marketing online, potenciar la incorporación de profesionales especializados y buscar la colaboración con los nuevas profesiones de Internet, las serias y cualificadas.

6 – La competencia se ha globalizado, profesionales con servicios de calidad a precios asequibles son contratados desde cualquier parte del mundo y el acceso a la información sobre lo que pasa no sólo en el mundo de las bodas, sino en las bodas del mundo, fuerza la necesidad de empezar a hablar de innovación y especialización en este sector. Un cliente exigente espera una oferta novedosa y a la altura de su expectativas.

7 – Hay que ser creativos para solventar el alto grado de intervención fiscal, la falta de financiación y el escaso apoyo institucional a las empresas.

“Si queremos conseguir que España se convierta en un destino de bodas de lujo tenemos que entender todos muy bien qué significa lujo y aplicarlo en todos los aspectos, profesionalizar mucho más el sector y acabar con tanto intrusismo y creernos que nuestro producto y servicio de lujo realmente lo es (si es que es así), y por tanto, venderlo como se tiene que vender: con confianza, con seguridad y con apoyo de las principales instituciones”, señala Emy Teruel, de Exclusive Weddings.

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