Tres accesorios masculinos para distinguirse del resto

by Ana Franco

No todo en la vida es Zegna o Louis Vuitton. Existen marcas de lujo poco conocidas cuyos productos le harán destacar por su originalidad y porque se ven poco por estos lares. Como las suizas Encelade 1789 y Roland Iten y la inglesa Swaine Adeney & Brigg, de las que venimos hoy a hablar aquí.

La primera de ellas, Encelade 1789, es una firma familiar que fabrica gemelos. Su singularidad radica en que estos rotan 360 grados, igual que los planetas rodeados por anillos (Enceladus es una luna que orbita en uno de los anillos del planeta Saturno, el llamado E, de ahí el nombre de la compañía). Vende dos colecciones de estos accesorios: Gyroscope (con anillos) y Dice (con dados).

No es que Encelade date de 1789, como sugiere su nombre, sino que ese fue el año en el que se descubrió la órbita Enceladus. También le sonará por ser el año de la Revolución Francesa, y como la familia es gala y considera que sus productos son “revolucionarios”, todo cuadra.

El diseño de sus gemelos está patentado y se comercializan con un clip que permite ajustar el gemelo al ojal de la camisa. Los fabrican en acero, con un baño negro o de oro rosa, con o sin diamantes, y su desarrollo, producción, ensamblaje y parte del acabado se realizan a mano.

Los precios de estos accesorios oscilan entre 785 euros y 1.095, y tienen una garantía de dos años.

Tarjetas ordenadas

El segundo objeto de distinción que proponemos es un dispensador de tarjetas de crédito. De lujo, claro. El de la fotografía se llama Mark II Mechanical y es una revisión de otro que lanzó la empresa Roland Iten en 2007. Tiene un mecanismo sofisticado para almacenar las tarjetas (hasta seis), de manera que se puede manejar con una sola mano. Y dispone de cuatro ventanas de cristal de zafiro colocadas en la placa frontal que permiten ver el interior.

Luce superficies satinadas y pulidas y, además de ser un accesorio para presumir, sus paredes de titanio y aluminio cumplen una función: proteger las tarjetas de crédito contra la flexión y las ondas de radio, salvaguardando los datos que contienen de lectores de tarjetas inalámbricos.

El Mark II Mechanical pesa 135 gramos y cuesta 18.500 francos suizos (17.620 euros) más impuestos. Está disponible en dos ediciones limitadas: 41 piezas de titanio natural y aluminio con oro rojo y 41 piezas en titanio tratado (negro) y aluminio con oro rojo.

Tecnología, la justa

La excelencia en materia de paraguas se llama Swaine Adeney & Brigg, una marca inglesa (como no podía ser de otra manera por lo mucho que llueve allí) que provee a la Casa Real británica. Su modelo más conocido es el Brigg, realizado a mano por los artesanos de la casa, que, a diferencia de Encelade 1789, sí tiene 200 años.

Los mangos de los paraguas de esta enseña se fabrican con whangee (la raíz de un tipo de bambú), nogal, cocodrilo o plata de ley, con detalles en oro o plata. En cuanto a la tela, se puede elegir entre el nylon y la seda. Además, el cliente puede solicitar que le graben sus iniciales en el cuello del objeto.

Para comprarlos hay que viajar hasta la calle 54 de St James Street de Londres. Algunos cuestan hasta 600 euros, pero el ir hecho un dandi y distinguirse del resto merece el viaje.

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