Turismo chic en plena naturaleza salmantina

by Ana Franco

No es un hotel, aunque de noche hallará un bombón en su almohada. Tampoco responde a las características de una casa rural. Y llamarle apartamento sería quedarse corto. Hacienda Zorita Natural Reserve es todo eso, y más, con un resultado de diez.

En otros países, el concepto de casas de lujo con servicio para alquilar es más común que en España. En la Toscana italiana, por ejemplo, esta forma de turismo es habitual. Aquí, una de las compañías pioneras en desarrollar la idea ha sido Corporación Financiera Arco, que posee negocios vitivinícolas y gastronómicos y la cadena hotelera Haciendas de España, que recientemente ha cambiado su nombre a The Haciendas Company.

El hotel más emblemático que tiene la compañía en propiedad es Hacienda Zorita, en Salamanca. Y a 40 kilómetros de allí, en el Parque Natural Arribes de Duero, se han ubicado las dos villas de lujo para alquilar que conforman Hacienda Zorita Natural Reserve, en lo que antes era el Hotel Unamuno. Distan 15 kilómetros de Portugal y 40 de Zamora.

Las dos villas, de cinco habitaciones cada una, están unidas, pero los usuarios de una y de otra no tienen por qué verse. Solo comparten la recepción, a no ser que deseen compartir algo más.

Qué hacer

¿Qué tiene este paraje natural para que el exconsejero delegado del banco Santander, Alfredo Sáenz, haya celebrado con su familia su 70 cumpleaños? Ante todo, privacidad y tranquilidad. Las amplísimas casas están rodeadas de jardines y de 72 hectáreas de viñedos, y no hay otro edificio en varios kilómetros a la redonda. Además, ofrecen un servicio de hotel de cinco estrellas compuesto por cuatro personas para las dos casas más el equipo de cocina y una persona que atiende cualquier petición del cliente de noche, de 0 a 8 horas.

¿Qué se puede hacer allí en verano? Darse un baño de sol, pasear por los viñedos, avistar la cigüeña negra, en peligro de extinción, buitres y águilas, visitar la presa de los Almendros, realizar rutas de senderismo a pie o en todoterreno, leer un libro en una tumbona, echar una partida de billar, apuntarse a un crucero por el cañón del río Duero, presenciar la vendimia… ¿Y en invierno? Ídem, y, además, arroparse con mantas alrededor de la chimenea y contar historias. Es una opción perfecta para familias y grupos de amigos exigentes y con bolsillos desahogados.

Dentro de las casas

Las villas, aunque similares, tienen su propia personalidad. La que se denomina The Winemaker’s House dispone de piscina, y The Hunting Lodge tiene una torre de tres pisos de altura y una bodega de crianza y de elaboración de vino de tres marcas: Hacienda Zorita Crianza, Hacienda Zorita Reserva y Magíster.

La decoración aporta un aspecto rústico al conjunto. Paredes de estuco, suelo de terraza poroso, techos con vigas de madera a la vista… Un derroche de elegancia y un minimalismo de lo más acogedor. Destaca la colección de armarios provenzales antiguos de madera oscura, cada uno distinto de los demás. Y quizás sobran las fotografías que cuelgan de algunas paredes, con personajes ilustres como el chef Sergi Arola. Todas las habitaciones tienen vistas de impresión a los viñedos.

Las camas miden 2×2 metros, y ninguna estancia, excepto las salas de estar, cuentan con televisor. Las casas tampoco están dotadas de cocina, pero el personal sirve comidas y cenas en los comedores de ambas. La carta es común al hotel Hacienda Zorita, aunque reducida.
En definitiva, es una visita de las que no se olvidan, y más si le acompañan sus allegados. Una forma de hacer turismo en plena naturaleza de la manera más chic.

Ficha técnica
Dirección: Arribes del Duero. Valle del Duero
the-haciendas.com
Nº de casas: 2, The Winemaker’s House y The Hunting Lodge.
The Winemaker’s House
Cinco habitaciones dobles con baño y ducha con vistas a los viñedos y jardines, bodega, comedor, sala de degustación, torre con comedor, sala de estar con televisión y chimenea, sala de billar, jardín, zona chill-out.
The Hunting Lodge
Cuatro habitaciones dobles con baño y ducha con vistas a los viñedos y jardines, una habitación doble con sala de estar, sala de degustación, comedor, sala de estar con televisión y chimenea, sala de masajes (conviene solicitar el masaje antes de ocupar la casa), pequeña piscina (alberca, más bien), jardín, zona chill-out.
Servicios: mayordomo las 24 horas, servicio de habitaciones, desayuno bufé, colección de DVD y libros y selección de juegos de mesa, cafetera Nespresso, cunas o camas adicionales bajo petición, bicicletas.
Internet y tecnología: soporte para iPod y wifi.
Precio: 900 euros/noche cada casa.

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